“¿Queremos seguir dándoles reducciones de impuestos a los estadounidenses más ricos, como yo, o Warren Buffett, o Bill Gates – gente que no necesita ni quiere estas reducciones? ¿O queremos seguir invirtiendo en aquellas cosas que harán crecer a nuestra economía y nos mantienen seguros? Porque no nos alcanza para ambas.”Presidente Barack Obama
Nuestro país prospera cuando todos contribuyen lo que les corresponde, siguen las mismas reglas, y tienen la misma oportunidad de ser exitosos. Es por eso que el Presidente Obama apoya la Regla de Buffett, mismo nombre del reconocido multi-millonario Warren Buffett. Esta legislación aseguraría que aquellos contribuyentes que ganan más de $1 millón al año paguen al menos la misma tasa de impuestos que las familias hispanas. La Regla de Buffett haría de nuestro sistema de impuestos más justo y aseguraría que todos paguen lo que les corresponde. Así, reduciría nuestro déficit e invertiría en cosas que ayudan a nuestra economía crecer, como la educación, la infraestructura, y la innovación. Es una parte importante del plan del Presidente para crear una economía duradera. El Gobernador Romney se opone a la Regla Buffett – pero apoya reducciones de impuestos para los estadounidenses más ricos, como él, y quiere recortar programa cruciales para el bienestar de la comunidad hispana, como el Seguro Social, Medicare, y Medicaid.
El Código de Impuestos va en contra de la Clase Trabajadora. Algunas familias estadounidenses tienen la suerte de pagar la tasa de impuestos federales más baja de los últimos 50 años. Estas familias se benefician desproporcionadamente de lagunas fiscales, deducciones, exenciones, y tasas preferenciales. Es por eso que muchas familias con ingresos que superan $1 millón al año pagan una tasa de impuestos menor a la de muchas familias de la clase trabajadora, incluyendo a familias hispanas.
La Regla de Buffett restauraría la justicia en nuestro sistema de impuestos. La Regla de Buffett parte de un esfuerzo para hacer de nuestro código de impuestos uno más justo. Ningún hogar con ingresos mayores a un millón de dólares debe de pagar una tasa de impuestos inferior a la que pagan las familias de la clase trabajadora. La Regla de Buffett limitaría la habilidad de los más ricos de aprovecharse de las lagunas fiscales y de tasas de impuestos que les permiten pagar una menor parte de sus ingresos que las familias hispanas de la clase trabajadora.
Un plan balanceado para reducir el déficit por $4 millones de millones. El plan balanceado del Presidente busca reducir nuestro déficit por $4 millones de millones en los próximos 10 años a través de recortes presupuestarios y un aumento en ingresos que pide que todos contribuyan lo que les corresponde. El Presidente ya promulgó un millón de millones de dólares en recortes presupuestarios, los cuales reducirán nuestros gastos discrecionales hasta el punto más bajo desde la administración de Eisenhower. Propuso pasos adicionales que reducirán nuestro déficit al limitar nuestros gastos como país y pedir que las familias con altos ingresos contribuyan más. Para asegurarse de que todos sigan las mismas reglas y contribuyan lo que les corresponde, el Presidente quiere que el Congreso apruebe la Regla de Buffett. Mientras tanto, el Presidente busca limitar las deducciones disponibles para los más ricos y quiere derogar las reducciones de impuestos que aprobó Bush para aquellas familias con ingresos mayores a $250,000. El plan del Presidente impulsa la igualdad de condiciones para nuestros negocios y elimina lagunas fiscales injustas que permiten que las grandes corporaciones evadan sus impuestos o que las impulsan a mandar sus trabajos al extranjero.
Inversiones en la Clase Trabajadora y una Economía Duradera. El presupuesto del Presidente Obama reduce el déficit, pero también propone inversiones significativas para crear trabajos y fortalecer el futuro de la clase trabajadora.
El presupuesto del Presidente:
Se opone a la Regla de Buffett: El Gobernador Romney no pediría que los más ricos contribuyan lo que les corresponde, a pesar de que muchos millonarios y multi-millonarios pagan tasas de impuestos inferiores a las de muchas familias de la clase trabajadoraiii. El cree que las reducciones de impuestos para los más ricos beneficiarán mágicamente a las familias de la clase trabajadora, pero eso ya lo intentamos en la década pasada y no funcionó. El plan de impuestos de Romney no es más que un paso atrás, un regreso a las políticas fallidas e irresponsables del pasado, cuando nadie buscaba acabar con la irresponsabilidad y los más ricos recibían reducciones de impuestos que no necesitaban y no querían.
$5 Millones de millones de reducciones de impuestos que benefician a los más ricos, como él: Para la próxima década, el Gobernador Romney propuso $5 millones de millones de reducciones de impuestos adicionales que van más allá de lo que se gastaría si se extienden las reducciones de impuestos de Bush. Los contribuyentes que ganan más de un millón al año recibirían una reducción de impuestos equivalente a $250,000, mientras 18 millones de familias trabajadoras tendrían que pagar un promedio de $900 adicionales en impuestos.iv
El Plan de Romney aumenta el déficit o resulta en recortes significativos. Para pagar por sus enormes reducciones de impuestos para los más ricos, Romney aumentaría nuestro déficit, o recortaría programas críticos para el bienestar de la clase trabajadora, o ambos. Las consecuencias podrían ser graves: