Gracias a nuestro presidente, la política migratoria de nuestro país ahora es más justa.
Efectivo de manera inmediata, el Departamento de Seguridad Nacional tomará pasos para asegurar que aquellos jóvenes inmigrantes indocumentados que fueron traídos al país como niños y que han cumplido con las leyes desde entonces, pueden pedir alivio temporal de juicios de deportación—y podrán aplicar para recibir permisos de trabajo en este país.
Los conocemos como "Dreamers," o "Soñadores"—y hoy, el país que aman les dice que pueden soñar todo lo que quieran.
El Presidente lleva años instando al Congreso a implementar soluciones sensatas para nuestro quebrado sistema migratorio. No lo han hecho, así que él se encargó de lograrlo.
Los cientos de miles de inmigrantes que se podrían beneficiar de esta política son personas que consideran a Estados Unidos como su hogar. Estudian en nuestras escuelas, juegan en nuestros parques, y defienden a nuestra bandera. Algunos de ellos sirvieron en nuestras Fuerzas Armadas. Han emprendido negocios y criado familias. Son Americanos en todo el sentido de la palabra, sólo les falta el papel.
Al Congreso aún le queda tiempo para aprobar la Ley DREAM. Y si lo hacen, políticas como la de hoy no serán necesarias.
En esta lucha, no nos rendiremos.
Acompáñame y demuéstrale al Presidente que lo apoyas—ayúdanos a mandar el mensaje que tenemos que usar este paso importante para impulsar al Congreso a crear un cambio verdadero y permanente.