Anoche en la Convención Nacional Demócrata, el Alcalde Julián Castro, de San Antonio, dio el discurso principal:
Hace cuatro años, los Estados Unidos estaba al borde de una depresión. A pesar de todas las probabilidades increíbles y la oposición Republicana unida, nuestro Presidente tomó cartas en el asunto, y ahora hemos visto 4,5 millones de nuevos empleos. Él sabe mejor que nadie que hay mucho más trabajo arduo por realizar, pero que estamos progresando.
Y ahora tenemos una elección por delante. Se trata de una elección entre un país donde la clase media paga más para que los millonarios puedan pagar menos, o un país donde todo el mundo paga su cuota justa, para que podamos reducir el déficit y crear los empleos del futuro. Se trata de una elección entre una nación que corta los fondos de nuestras escuelas y destroza las becas Pell, o una nación que invierte más en la educación. Se trata de una elección entre un político que recompensa a las compañías que exportan los empleos estadounidenses al extranjero, o un líder que trae de regreso a casa los empleos.
Esta es la elección que tenemos por delante.
Y para mí, para mi generación y para todas las generaciones venideras, nuestra elección está clara. Nuestra elección es un hombre que siempre nos ha elegido a nosotros. Un hombre quien es ya nuestro Presidente: Barack Obama.
Al final, el sueño americano no es una carrera de velocidad, ni un maratón, sino una carrera de relevo. Nuestras familias no siempre cruzan la meta en el transcurso de una generación. Pero cada generación le pasa a la siguiente los frutos de su trabajo. Mi abuela nunca fue propietaria de una casa. Ella limpiaba las casas de otras personas para poder pagar la renta de la suya. Pero vio cómo su hija pudo ser la primera en la familia en graduarse de la enseñanza superior. Y mi madre luchó arduamente por los derechos civiles de manera que en lugar de un trapeador, yo pudiera sostener este micrófono.
Y si bien ella pueda estar esta noche orgullosa de mí, yo tengo que decirle, Mamá, yo estoy aún más orgulloso de usted. ¡Gracias, Mamá! Hoy, mi hermosa esposa Erica y yo somos los orgullosos padres de una pequeña niña de tres años, Carina Victoria, quien tiene el mismo nombre de mi abuela.
Hace un par de lunes fue su primer día de pre kinder. Cuando la dejamos, salimos caminando del aula, y me sorprendí murmurándole a ella lo mismo que una vez me murmuraron a mí: “Que dios te bendiga.” "Que Dios te bendiga". Ella todavía es muy joven, y sus sueños están todavía distantes, pero espero que ella los alcance. Como padre, voy a hacer mi parte, y sé que ella hará la suya. Pero nuestra responsabilidad como nación es unirnos y hacer nuestra parte, como una sola comunidad, como un solo Estados Unidos de América, para asegurar la oportunidad de todos nuestros hijos.
Los días que vivimos no son fáciles, pero hemos visto días como estos antes, y los Estados Unidos prevalecieron. Con la sabiduría de nuestros fundadores y los valores de nuestras familias, los Estados Unidos prevalecieron. Con cada generación yendo más lejos que la anterior, los Estados Unidos prevalecieron. Y con la oportunidad que construimos hoy para una prosperidad compartida en el mañana, los Estados Unidos prevalecerán.
Todo comienza con la re-elección de Barack Obama. Todo comienza con ustedes. Todo comienza ahora.